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LA SUPERIORIDAD DEL HIJO

Publicado: julio 30, 2010 en Hebreos
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Hebreos, capítulo 1, versículos del 1 al 4

INTRODUCCIÓN:

¿Cuál es el significado de la vida? ¿De dónde vengo y hacia dónde voy? ¿Cómo se cuál es la verdad? ¿Cómo puedo conocer a Dios? Estas preguntas pueden sonar profundas y muy filosóficas, pero son preguntas que todos nos hemos hecho en algún punto en nuestra vida. Sin embargo, si siendo cristianos seguimos haciéndonos estas preguntas, es porque no hemos comprendido bien el evangelio. Todas estas preguntas tienen una sola respuesta: El Hijo.

I. EL HIJO: EL CENTRO DE LA REVELACIÓN

1. Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, 2. en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo.

En el griego, el orden es un poco diferente y denota un contraste claro: Primero dice, “Muchas veces y de muchas maneras en el pasado habló Dios a los padres por los profetas. Pero (este pero denota contraste), estos últimos días ha hablado a nosotros por el Hijo.”

Dios. En primer lugar debemos identificar al sujeto, esto es, Dios. Él es el dador del mensaje, el origen. En el antiguo testamento Dios utilizó diferentes métodos para comunicarse, y lo hizo varias veces a lo largo de la historia. Utilizó sueños, visiones, su voz directa, ángeles…

En otro tiempo. La palabra griega “πάλαι”, traducida en la Reina-Valera 1960 como “En otro tiempo”, significa básicamente “hace mucho” o “en tiempos pasados”

A los padres por los profetas. Los profetas hablaron utilizando la historia, los salmos, los proverbios y, por supuesto, las profecías. Todo esto era lo que había sido dado a Israel.

En estos postreros días nos ha hablado por el Hijo. Debe notarse aquí que el mensaje hablado por los profetas, tiene su continuación en el mensaje dado por el Hijo. Es decir, es un mismo mensaje, con un mismo autor, u origen. Jesús dijo: “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir” Mt. 5.17. Él vino a poner el punto final a la revelación de Dios. Lo Antiguo fue consumado en lo Nuevo.

En estos postreros días. Esto es, los días del cumplimiento de las profecías.

Nos ha hablado. El tiempo utilizado en el griego es el aoristo, el cual es un tiempo pasado. Así, el texto no dice “nos está hablando” ni “nos sigue hablando” ni “nos habla”, sino que lo deja en el pasado: “nos habló”. El autor reconoce que ahora la revelación está completa. Como lo dice F.F. Bruce, “la revelación es un progreso hasta llegar a Cristo, pero no hay progreso más allá de él.”

Por el Hijo.  Literalmente dice “en el Hijo”.

Aplicaciones:

Pastores y maestros, no debemos tener miedo de enseñar pasajes del Antiguo Testamento. El reto es y siempre será reconocer a Cristo en medio de todas esas historias en él contenidas. La obra de Cristo se señala desde Génesis 3, y después de allí se señala su obra a lo largo de todos los libros.

Hermanos y hermanas, no menospreciemos ningún libro del Antiguo Testamento, todos son el mensaje de Dios para nosotros. Empecemos a leer la Biblia completa. Es un reto, pero queremos conocer todo el mensaje de Dios. Así que tratemos de ver a Cristo a lo largo de toda la Biblia.

No busquen agregar nada más, ni presten atención a los que dicen tener nuevas revelaciones y sueños y visiones, como si Dios tuviera algo que agregar, como si hubiera olvidado algo.

II. EL HIJO: EL CENTRO DE LA CREACIÓN

2. … nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo;

Heredero de todo. Un hijo hereda por derecho todo lo que el padre le haya designado. Al ser Jesús el único Hijo, es heredero de todo lo que le pertenece al Padre, esto es, todas las cosas. En fin, todas las cosas son para él.

Por quien asimismo hizo el universo. La idea de que Dios hizo el universo por su Hijo es una idea difícil de captar. La palabra universo (αἰῶνας en griego) significa no sólo el universo como todo lo que existe, sino también todas las edades. La eternidad, el tiempo, el mundo, todo lo que ha sucedido, lo que está sucediendo, y lo que sucederá, Dios lo creo todo por el Hijo. No es sin razón que su nombre marque la historia de la humanidad. Además, este versículo señala su participación directa en la creación de todo. Juan 1.3 dice “Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.” Colosenses 1.16, 17 dice “Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten.”

Aplicaciones:

Hermanos y hermanas, a un nivel muy personal, Cristo es el centro de nuestro universo y de nuestra historia. Como creyentes debemos estar conscientes de esto, no se trata de nosotros sino de Cristo. En cada etapa de nuestra vida debemos reconocer a Cristo como el centro, entiendo que todo lo que tiene que ver con nosotros fue creado para él.

Padres, enseñen a sus hijos a ver a Cristo, su obra y su palabra, como el centro; que sea este conocimiento lo que desde pequeños guíe sus vidas.

Jóvenes, al estudiar, al escoger una profesión, al trabajar, debemos buscar glorificar a Cristo como el centro de nuestras vidas. Podemos olvidarnos de él y perder el sentido de la vida, o podemos procurar vivir para Él.

En el diario vivir, desde el amanecer hasta el anochecer, debemos encontrar el gozo y la satisfacción en glorificar a Cristo y honrar su palabra. En la U, en el trabajo, en la casa, mientras se hacen los quehaceres, mientras se disfruta de la pensión; con cada palabra que decimos, con cada acción, con cada pensamiento. “El que quiera venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame”. Que en nuestra vida todo sea de él, por él, y para él.

III. EL HIJO: LA IMAGEN DE DIOS

3. el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia,

Resplandor. Esta palabra implica más que la luna que refleja la luz del sol, no es esto, sino el mismo brillo del sol. Nosotros no podemos ver el sol porque nos cegaría. De igual forma no podríamos ver a Dios, pero Cristo es, por así decirlo, la parte visible de Dios. Es como los rayos del sol que lo iluminan todo.

De su gloria. La gloria de Dios, su perfección, su majestad, su santa voluntad, todo esto está visible en la persona y la obra del Hijo.

Imagen misma. La palabra en el griego es “χαρακτήρ”, que significa impronta. Una impronta es como una impresión o una huella exacta, como el rostro del cesar en la moneda; es una reproducción precisa del original. Así que podemos decir que el Hijo, en su ser, es completamente lo mismo que el Padre. Pero existen por separado, como el sello y la impresión. “El que me ha visto a mí, ha visto al Padre” (Jn 14.9)

De su sustancia. “ὑπόστασις” significa ser. Es decir que el hijo es la copia perfecta de la naturaleza de Dios.

Aplicaciones:

Hermanos y hermanas, si queremos conocer realmente a Dios, debemos procurar conocer a su Hijo. Para conocer el carácter de Dios, debemos ver el carácter de Cristo, su Hijo. No podemos sacar a Cristo de la ecuación, como lo hacen los judíos que siguen esperando al Mesías, o los testigos de Jehová que niegan la divinidad de Cristo, o los católicos que se enfocan en sus obras, y dejan de lado la obra perfecta de Cristo; todos ellos se engañan creyendo conocer a Dios. Lo que se tiene es un conocimiento vago, fragmentado, mutilado, imperfecto. No podemos no considerar a Cristo y pensar que así conoceremos a Dios. “Nadie viene al Padre si no por mí”.

IV. EL HIJO: EL SUSTENTADOR DE TODO

3. y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder,

Sustenta todas las cosas.  La palabra en el griego es el verbo “φέρω”, que significa llevar. No sólo es el Hijo el Creador y Heredero de todo, sino que por su palabra lo sostiene todo. Pero esto tiene un sentido más amplio. La palabra “φέρω” en el griego implica movimiento, en este caso, hacia adelante. No es solo estar ahí quieto, sujetando todo, sino que hace que todo avance, hace que todo avance hacia el término que Dios ha establecido.

Con/Por la palabra de su poder. Su palabra tiene el poder de hacer que todo siga el rumbo establecido. El Hijo gobierna el universo sólo con su palabra.

Hermanos y hermanas, muchas veces el mundo parece estar en caos. Las noticias nos perturban y podemos vernos tentados a pensar que Dios ha perdido el control. Pero todo está siendo llevado por él hacia el fin que él quiere, aunque nosotros no lo entendamos. Podemos estar seguros de que nada se escapa de su control.

Lo que ocurre en la congregación, en medio de las bendiciones y los momentos difíciles, todo está siendo llevado por Cristo hacia el fin que él quiere, y podemos descansar en que su voluntad es agradable y perfecta.

En nuestra vida personal, cualquier enfermedad, cualquier pérdida de un ser querido, cualquier circunstancia difícil, cualquier accidente, todo está siendo llevado por Cristo hacia el fin que Él quiere. Aún cuando parece que ha venido tormenta tras tormenta, el Hijo ha estado en medio de todo, y lo ha estado controlando todo. “He aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”. Este pasaje no implica solo su presencia, sino su actividad y su sustento constantes a todo nuestro alrededor, y siempre para su gloria.

V. EL HIJO: REDENTOR Y REY

3. habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas,

Habiendo efectuado por medio de sí mismo. Toda esta expresión en el griego es un solo verbo: “ποιέω” . Se encuentra conjugado en voz media, lo cual, en el idioma original, implica la participación directa del sujeto. El verbo lleva la idea de producir o crear algo. En el AT el sumo sacerdote debía ofrecer sacrificios para el perdón de los pecados del pueblo. Pero primero debía ofrecer sacrificio para el perdón de su propio pecado. Cristo, como el verdadero Sumo Sacerdote, se ofreció a sí mismo como sacrificio para el perdón de los pecados de su pueblo. Él hizo la obra completa, fue, al mismo tiempo, el sacrificio y el Sumo Sacerdote. Él se proveyó a sí mismo como sacrificio final por los pecados de su iglesia. Al igual que la revelación requería ser dada de varias formas y varias veces, debido a que estaba incompleta, así también los sacrificios debían ofrecerse varias veces, porque no eran sacrificios perfectos. El Hijo es la revelación completa, y también es el sacrificio perfecto por nuestros pecados. Después de él no hay más revelación, y después de él ya no hay necesidad de más sacrificios.

Se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas. No debemos entender esto literalmente, pues Dios no tiene diestra por cuanto no tiene cuerpo. La idea es que Dios le concedió un gran honor al Hijo: Ahora el Hijo tiene autoridad sobre todos los poderes espirituales “en los lugares celestiales”. Él es ahora el Rey absoluto. Filipenses 2. 5-11 nos describe esa posición que Cristo ha recibido del Padre. Los versículos del 9 al 11 terminan diciendo: “Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.”

En resumen:

Cristo es la revelación perfecta de Dios. El es el cumplimiento de todo lo dicho en el Antiguo Testamento, y el punto final. Prestemos atención a este mensaje completo de Dios.

Cristo es el centro de la creación, el Creador y Heredero de todo. Y nosotros, la iglesia, de manera muy especial le pertenecemos a Él. Como su cuerpo, procuremos andar para Él.

Cristo es la imagen de Dios. La iglesia que no predica a Cristo, no predica a Dios. No se puede conocer a Dios sin Cristo.

Cristo es el que sostiene todo. Él llevará a su iglesia hasta dónde Él quiere, y sabemos que todo lo que permite en las vidas de sus hijos será para su gloria. No debemos temer nunca.

Cristo es el Redentor y Rey. Conozcamos a Cristo como nuestro Salvador y Señor. Por haber llevado a cabo la purificación de nuestros pecados, Dios le dio el nombre más alto. Nosotros, su iglesia, hemos de reconocer ese nombre y vivir para glorificarlo. Así como fue enaltecido hasta la posición más privilegiada, así también nosotros debemos darle el primer lugar en nuestras vidas. Existimos por él, en él, y para él. Él es nuestro pasado, nuestro presente y nuestro futuro. Escuchemos a Cristo, vivamos para él, conozcámosle, confiemos en él, y glorifiquémosle.

¿Cuál es el significado de la vida? Cristo. Él dijo: “yo soy el camino, y la verdad, y la vida.”

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